Facebook Twitter Google +1     Admin

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

A veces cuando los hombres…

20110402091507-hippolyte-flandrin-hombre-junto-al-mar.jpg

Hoy me animé a escribir, aunque sólo son ideas sueltas, sobre esos hombres que no logran mirar más allá de su circunferencia. A quiénes el tema del placer es una cuestión secundaria en sus vidas y sólo piensan en mantener un micro-espacio y un micro-poder.

Luego de días intensos de debates y reflexiones sobre estos casos en diferentes contextos, me atrevo a escribir sobre lo importante que es saber bien quiénes somos y, al menos, hacia donde queremos ir.

En mi exiguo aprendizaje por la vida, sé de historias y fracasos, de debates y nostalgias, de luchas incansables en el andar cotidiano. De rupturas… Todo esto, con una insaciable vitalidad de seguirme conociendo y proyectarme, dado el privilegio de la perfección que solo le adjudicamos a las deidades y otras manifestaciones tangibles e intangibles de la esperanza y de la FE. Por tanto, somos seres humanos con capacidades y posibilidades de luchar por los derechos.

Y esa libertad individual y sin tapujos de la que a veces no se está acostumbrad@ a disfrutar es de la que hablo. El vivir con presiones e inseguridades del “mañana” cobijan y coexisten bajo el mismo techo y sábanas de hombres que se niegan a tener rupturas en los caminos que por “moralidad”, mas no por ética… tienen que surcar.

Triste realidad… pero cotidiana.

Así están viviendo su día a día algunas parejas; donde las conquistas por la autonomía económica y empoderamiento de género, sigue en algunos casos reproduciendo los patrones patriarcales y de “manipulación” que dicen “si no es mío, no es de nadie”. O mejor, “yo trabajo, te doy casa, comida y techo…”, pero eres mío.

¿A dónde fueron a parar los discursos y los actos?

¿Estamos mejores o peores? ¿O hemos desviado la razón de ser de las luchas?

¿Qué tipo de síndrome padecemos cuando estas historias llegan a nuestra cotidianidad?

Reproducir situaciones de discriminación o, peor aún, asumir relaciones desiguales de poder, ¿es legitimar que queremos emerger contra todo y sin banderas con nada? O, es acaso seguir sintiéndose una verdadera mujer si tienes en las condiciones que sea, a un hombre que te “represente a tu lado”, planificando todas las estrategias posibles. Aún cuando eres “mujer empoderada”…

Pero las que cierran las puertas, que ya no regresan a ver y que no necesitan usar trajes de manipulación para saber que son verdaderas mujeres; son entonces excluidas y criticadas por las propias mujeres en muchos casos.

Es entonces que reflexiono y ya no pienso sólo cuándo los hombres en el contexto en el que hablo… sino, cuándo las mujeres…

 

Imagen: Pintura de Jean-Hippolyte Flandrin "Jeune Homme Nu Assis au Bord de la Mer 1836".

Cuban@s en Ecuador y puntos suspensivos…

20101103015124-humberto-el-negro.jpg

Por: Dayana Litz

Mientras tomaba un café, de esos que me gustan a lo cubano, pensaba en lo difícil que es la heterogeneidad y multiplicidad de casos que sueñan con otro futuro y oportunidades para sus familias y para sí.

Como cubana, tuve una formación donde la calidad de vida no era nunca comparable con la cantidad de cosas. Y así crecí en Pinar del Río… con un ejemplo de mi padre y madre que aman su trabajo aunque la remuneración no fuera comparable con otros países del mundo. Queriendo y adorando lo que hacen en la Isla, hoy mantienen sus ánimos de vivir en Cuba y siguen dando lo mejor de sí.

Por mi parte, nunca creí que vivir lejos de mi casa, de mi gente… fuera entonces una decisión fácil. No se imaginan cuán triste es levantarte cada día y no escuchar el sonido y el canto del gallo de tu terruño. De escuchar a tu vecina gritar para que le pasen la manguera porque el agua se fue… o simplemente  llegar a tu trabajo y encontrarte con personas que aunque puedan tener siempre sus diferencias, son humanas y solidarias.

También de comprender que la gente cambia… que también el sistema capitalista y sin pleno empleo hace que much@s por sobrevivir apliquen la frase “al que buen árbol se arrima buena sombra lo cobija”… y luego que tienen el disfrute de la sombra y algo de luz pues te den la “puñalá por la espalda”. Y es así que ya no sabes ni en qué creer… ni en quién confiar…

Hay muchos estereotipos y prejuicios que me resultan indignantes… como, por ejemplo, discriminarte por el color de la piel, por lo que tienes y por lo que haces. Y muchas personas que lo hacen, viven solamente de las apariencias… que ya sabemos que engañan.

Si algo tenemos l@s cuban@s es que no somos hipócritas, que decimos las cosas de frente a las personas que queremos y luego se nos pasa.

Pero, qué difícil es comprender que no todo el mundo es así, que no puedes confiar en nadie y que el día menos pensado te “viran la tortilla”.

Creo que antes de migrar, tod@s debemos pasar por esta etapa de entender las culturas de otros países y también de la nuestra marcada por el ser migrante. Porque las consecuencias de la migración tiene un trasfondo en el hecho de producir significados que los otros/as no comparten, no entienden o que les molesta.

No entiendo por qué es desagrado ver a cubanos en Ecuador vestidos como quieran, comiendo lo que desean, hablando en el tono que les gusta… ¿Acaso eso afecta los derechos humanos de las otras personas? ¿Acaso eso viola algún articulado constitucional? O, es simplemente un ejercicio de moralidad, de una construcción social estereotipada y del ·deber ser” con prejuicios. En Cuba, a quienes nos visitan no se les interroga ni se les observa detenidamente para saber si está en la “norma” o “fuera de ella”.  

Hoy no me quiero adentrar en los orígenes de la migración a Ecuador por parte de la población cubana. Sino en este tipo de consecuencias de políticas migratorias que conllevan a la libre movilidad. Es tratar de hacer un ejercicio, de lo que parece simple, de lo que es superficial y lo que en definitiva no nos hace mejores o peores, sino más humanos.

 

Imagen: “Pequeño encuentro” obra del artista de la plástica Humberto Hernandez El Negro (Pinar del Río, Cuba). Fuente: http://www.artesolgallery.com/cuban_art_for_sale/large_image.php?title=%20Artista%20Cubanos%20Humberto%20Hernandez%20El%20Negro%20%E2%80%A2%20Peque%C3%B1o%20encuentro%20%E2%80%A2%20Art%C3%A9Sol%20Gallery%20&image=http://www.artesolgallery.com/cuban_art_for_sale/NEGR/NEGR001.jpg

02/11/2010 19:52. confluencias #. Para recordar Hay 2 comentarios.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

“ESTO ESTÁ LLENO DE MALAS ENERGÍAS”

20100906041658-vela.jpg

¿Cuántas veces escuchamos la frase “ESTO ESTÁ LLENO DE MALAS ENERGÍAS”?

Quizás en muchos momentos, incluso personas incrédulas lo asocian con actividades demoníacas u otras, en una postura digna y pura, afirman que eso no existe y recriminan esos planteamientos.

Últimamente, los sitios laborales son los más frecuentes en encontrar estas corrientes, sobre todo por la confluencia de ciertas personalidades, caracteres, aspiraciones y ganas de ver hundido al “Otro/a” para sacar provecho o simplemente, para “hacer la maldad”.

Cuando decidí estudiar una maestría en género, quise adentrarme en un mundo para conocer cómo operan las estructuras y los mecanismos de las relaciones de poder. Y pensando en  todo lo aprendido, me surgen muchas interrogantes cada vez que hablo con diferentes personas y, el 90% de ellas en edad y en condición laboral, sufren de estrés supuestamente por las “malas energías”.

Curiosamente, las malas energías son incrementadas por personas sin autoestima, que aspiran a ser más pero sin capacidades u oportunidades, porque no les gusta la vida que llevan… Incluso, hay quienes tienen una vida infeliz y quieren hacer infeliz al resto cuando tienen espacios de poder.

Entonces, ¿cómo evitar que esto te afecte o simplemente, sea parte substancial o no en tu vida?

Cada persona tiene sus creencias, en Dios, en seres espirituales que nos llenan de paz y amor y, sobre todas las cosas, creer en sí misma.

Es importante no hacer de esto un epicentro en la vida, porque al final quienes apelan a irradiar malhumores, energías complicadas y conflictivas, quienes subyugan a los otros, en muchas ocasiones son internamente víctimas de sus propias actitudes.  

Lo bueno es ir limpiando tu entorno, trabajando tu cuadro espiritual y siendo feliz como eres, nunca dudando de tus potencialidades aunque muchas personas quieran obligarte a renunciar a tus sueños en espacios de poder. 

“Y sin embargo se mueve”

20100829060249-y-sin-embargo-se-mueve.jpg

¡Cómo no recordar la historia de Galileo Galilei al ser forzado a desdecir su teoría sobre el movimiento de la tierra alrededor del sol! En ese instante, sus labios se movieron de forma imperceptible y murmuró: “Y sin embargo se mueve”.

¿Hasta qué punto eres capaz de ser parte y tener conflictos entre lo que se dice y lo que se hace? ¿Es posible vivir así toda una vida? Es una situación con la que a diario te enfrentas, tal vez porque la sociedad está configurada de una forma donde la construcción social de los seres humanos va más allá del yo, sino que enfrentándose a un dilema freudiano entra en conflicto con todo lo que es “el ello” y todo que es su “súper yo” .

¿Esto puede responder a nuestro inconsciente y a nuestra historicidad? Porque al mismo tiempo estos hechos van convirtiéndose en un círculo vicioso entre el ser juez y parte, entre lo que digo y lo que hago. Quizás es como el vendedor de hotdog, que si sabe el mal estado del kétchup, pues no se lo hecha a su salchicha. En fin… ¿existe una receta mágica para quienes reglas no normativas, pero ancladas en el imaginario, como no decir lo que se piensa y también esconder los sentimientos?

Nuestro mundo no es perfecto, vivimos a diario un repensar desde las diferentes ciencias al servicio de la democracia y de decir aquello que pensamos, lo cual no es totalmente real. El dicho popular “una es esclava de lo que habla y libre de lo que calla”. Entonces, cuando hablamos de libertad de palabra, de expresiones, de sentimientos, ¿estamos hablando de una real libertad?

Imagen: Y sin embargo se mueve, óleo sobre lienzo, 85 x 120 cm, Denis Nuñez Rodríguez

29/08/2010 00:02. confluencias #. varios Hay 1 comentario.

¿Qué es ser migrante y cubana a la vez en Ecuador?

20100821224554-vinales1.jpg

Hoy caminando por las calles, sentí una sensación bastante triste, la cual tiene grandes altos y bajos momentos desde hace un tiempo atrás: luego de estar durante cinco años en Ecuador, nunca la discriminación había sido tan latente como en estos tiempos.

En las calles de Quito, ser cubano y cubana, lleva un sello cargado de estereotipos y prejuicios, como si el mundo fuera la salvación y nosotros, quienes le corrompemos a ese universo.

No es poner las menos en el fuego por todos y todas las compatriotas, porque no soy la única que ha sufrido más de una decepción de mis coterráneos… no falta la persona a la que le tiendas una mano y luego como por instinto voraz quiera morderla.  Pero aún, cuando la ira pueda invadirte en algún momento, puedes llegar a comprender lo difícil que se les hace a muchos llegar a una tierra extranjera donde el sistema de gratuidades no existe, donde el esfuerzo vale y donde el vivir día a día depende más de sí.

Hace un tiempo atrás una amiga me dijo: “tienes que entender que cada cosa que hacen es parte de una estrategia de sobrevivencia”… y quizás no se niega este sistema. Es un círculo vicioso dentro de cada fenómeno migratorio donde el hecho venir de una tierra extranjera va más a allá de la condición de “sobrevivencia”…  Eso pasa por muchos factores, desde el hecho de que te miren como el o la “migrante”, en un espacio de “otredad”… en un mundo donde se supone que los nacionales son los primeros y una es la “última del tren”.

Cuenta mucho tener un espacio en una sociedad donde no existe el pleno empleo, donde los sueños que se construyen en Cuba son inciertos: ni ganas el primer día mil dólares ni tampoco tienes un trabajo inmediato que cubre las necesidades de los de acá y de los de allá.

En fin… hoy luego de un tiempo, he decidido escribir en mi blog porque amerita poner en cada espacio el debate que se vive en Ecuador, el constante hecho de migrar y que a pesar de que critiquen la forma de hablar, de vestir, los gustos culinarios, seguimos siendo cubanos en cualquier lugar donde estemos.

21/08/2010 16:48. confluencias #. varios Hay 6 comentarios.


Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras

Contrato Coloriuris