Pensar diferente.
Por: Dayana Litz León FrancoUn amigo me habló que la reflexión ha tocado en su puerta. Hecha de menos hasta la cama donde su padre le reprochaba sus chiquilladas en la adolescencia.
Piensa en todas las frases que nunca le dijo al oído y en los besos que se limitó a darle pues no era lo mismo acariciar a su mamá que a él. Hasta eso último le duele, tal vez porque no supo valorar ni hablarle de sus secretos por temor a que lo aborreciera.
En cada día de los padres no le han faltado postales ni regalos, pero sabe que este va a ser diferente. Piensa obsequiarle un “te quiero”, tocando sus manos y pasando las suyas por su frente.
“He tratado de enorgullecerlo en todos los espacios desde que era pequeño y hasta lleva consigo una foto para mostrársela a los compañeros de trabajo o de la vida”, así me dijo cuando nos sentamos a hablar.
“ Pero si volcaras tus esfuerzos por hacerlo feliz solo ese día –le dije- y dejaras los demás durante todo el año en espera de lo que puedes dar... entonces la fecha no significará tanto en ti”.
Un domingo diferente puede tornarse este, tanto para mi amigo como para los que festejarán el “Día de los Padres”.
El homenaje a quien le agradeces tu existir carece de un día en la semana o de momentos exactos. No es matemática el amor paternal, ello requiere de nobleza y de convencimiento.
Cada fallo es imperdonable cuando se asume esa condición, porque tal vez los hijos lleven la cuenta... pero la vida es quien la cobra y el apoyo del progenitor siempre es bienvenido.
Al despedirnos noté que él llevaba el alma caída, algo le pasaba: estaba arrepentido de no corresponder los afectos que sintió desde que vio la luz por vez primera hace tres décadas.
Mi amigo a partir de ese momento puede cambiar. Estoy convencida de que yo también, porque cada tercer domingo de junio mi papá recibe una postal y un regalo, pero también no le falta lo más espontáneo e importante: mi beso de amor.
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Autor: vilmasilva
la nostalgia nos mata a todos por lo menos, todos los que estamos fuera de nuestro cielo, pero hay que aprender a cabalgar al lado de ella.
Fecha: 24/03/2006 13:26.
