Para ser rosa, primero hay que ser botón.
Por: Dayana Litz“Hoy todo fuera distinto y pensaría mejor cada paso en mi vida para no dar uno en falso”. Teresa Hernández, dos décadas después, así recuerda cómo, con solo 15 años enfrentó un embarazo que frustró sus proyecciones futuras. Ella tuvo la suerte de que el padre de sus dos hijos fuera el mismo, pues desde un inicio él estuvo a su lado.
Es cierto que hoy día, debido a nuevas concepciones de asumir las relaciones amorosas, no es usual apreciar el papel consecuente del sexo masculino ante la gestación precoz de su pareja. Los varones toman, en mayor cuantía, actitudes evasivas. Pues en esta etapa, entre los once y veinte años –según la Organización Mundial de la Salud (OMS)- la mayoría de los jóvenes aún no tienen independencia económica que les posibilite tener un hijo.
Con una mirada crítica...
Al respecto, el Doctor en Ciencias Psicológicas Bernardo Fernández, Presidente de la Comisión Provincial de Educación, Orientación y Terapia Sexual, nos afirma que el embarazo precoz es un problema mundial sobre todo en los países desarrollados donde muchas adolescentes adquieren tempranamente cierta independencia como resultado de la “liberalización” de la mujer.
Dentro de las características de este periodo en la vida de las muchachas se encuentra la aparición del instinto sexual, debido a las transformaciones psíquicas y físicas que el ser humano sufre. Pero preocupa que cada año un mayor número de féminas inicie más temprano sus relaciones amorosas.
También se refirió a las reacciones más frecuentes, tanto de la familia como de los propios adolescentes, a la hora de enfrentar el problema. Algunas acuden a soluciones, entre ellas una tan extrema como el aborto, pero aún quedan quienes se basan en el aspecto moral y en patrones conductuales bien antiguos, que los llevan a exigir un matrimonio prematuro: un error a todas luces.”
¿Dónde están los culpables?
“Por otra parte- dijo- muy pocos muchachos asumen la responsabilidad. Es triste ver como las adolescentes tienen que venir solas, con amistades o con un familiar a hacerse la regulación o el aborto si se dan cuenta a tiempo. Pero su pareja no aparece, ni siquiera para donar la sangre.
“Las adolescentes sí tienen manifestaciones depresivas y tratan de ocultar el embarazo hasta el último momento. Algunas sufren reacciones más adversas y llegan hasta hacer intentos suicidas. Estas son acciones muy lamentables pero no son tan frecuentes en nuestro medio social.”
De cualquier modo, la consecuencia más común es que la muchacha rompe con su proyecto de vida psicosocial y se produce en ella una frustración, al tener que asumir responsabilidades para las cuales no está preparada emocional o biológicamente.
Este hijo se convierte en una criatura no deseada y, en ocasiones, no recibe atenciones maternales, pues su progenitora prefiere proseguir con su anterior ritmo de vida y no asumir su responsabilidad como madre.
Ver por dentro...
La familia juega un papel importante en la formación de la personalidad del infante. Fernández manifestó que algunas lo asumen con lástima, porque el niño está sin padre y, aún cuando aparece esporádicamente, no significa nada en su vida. En el futuro, esta nueva criatura tiende a ser un inadaptado o con trastornos en la personalidad.
Crecer en la adolescencia y Mi proyecto de vida son dos programas de intervención educativa promovidas por la Comisión en las escuelas secundarias básicas y en los preuniversitarios, respectivamente, destinados a evitar el embarazo precoz y el aborto, pues este último se ha tomado como una “alternativa anticonceptiva”.
Vuelta a la historia...
Al inicio de su embarazo, Teresa no recibió el apoyo de su mamá, pues esta no se acostumbraba a la nueva situación de su hija. Se coincide con el especialista en que es preciso incentivar la confianza de las adolescentes para tratar con sus progenitores cualquier problema de este tipo.
No se trata de decirles “por qué no me lo dijiste antes”, sino de ser lo suficientemente receptivos como para escuchar sus problemas e inquietudes y aconsejar oportunamente.
Aún así las más jóvenes deben ver la educación sexual, no como un incentivo para el inicio de las relaciones tempranas con su pareja por los inconvenientes que pudiera traer aparejado, sino que esa formación debe ser una valiosa herramienta para su vida.
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Autor: Zenia
HOLA DAYANA. LO PEOR ES QUE LA FAMILIA SIGUE FORMANDO A SUS HIJOS EN PRINCIPIOS MACHISTAS, SOLO LAS MUJERES SE PREOCUPAN POR NO SALOR EMBARAZADAS CUANDO NO LO DESEASN. ¿Y ELLAS SPROCREAN SOLAS?
Fecha: 16/08/2005 20:49.
Autor: feña
Hola Dayana: "jubilado sabático" es una redundancia para tomarme con humor el hecho estar sin trabajar pero de cabeza trabajando en mi tesis de magister. Un gusto.
Fecha: 16/08/2005 22:08.
