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Abel Sierra explora las ''zonas de silencio''

From today’s Mexican daily La Jornada.
Martes 7 de marzo de 2006
Ganó un historiador el Casa de las Américas por su
ensayo sobre la homofobia en la isla
GERARDO ARREOLA CORRESPONSAL
La Habana, 6 de marzo. Un jurado internacional otorgó el Premio Casa de las Américas de este año, en la especialidad de ensayo histórico-social, a una investigación sobre la homofobia en Cuba: Del otro lado del espejo. La sexualidad en la construcción de la nación cubana.
’’La tesis fundamental es cómo esta nación se ha articulado, se ha sustentado en la negación de ese otro sexual, privilegiando el heterosexismo, la discriminación, la homofobia", dijo a La Jornada el
autor, el historiador Abel Sierra, de 29 años, investigador de la Fundación Fernando Ortiz.
El texto, como ls demás triunfadores del premio, estará impreso a principios del año próximo. El jurado estuvo integrado por la mexicana Rossana Reguillo, la argentina Claudia Briones, la
peruana Gisela Cánepa, el ecuatoriano Alberto Acosta y el cubano Eduardo Torres Cuevas. ’’Este es un texto para mi generación", dijo el autor. ’’Es para la generación de los que se quedaron aquí, trabajando con todas nuestras carencias. Es una forma de mostrarle un poco a la gente que todavía
viviendo en Cuba se pueden hacer muchas cosas."
Sierra explicó que llegó a este punto al hallar una historiografía ’’volcada en determinados temas, la guerras, la política, las estructuras sociales", al mismo tiempo que había ’’una zona de silencio, que nadie trabajaba", como los comportamientos sexuales.
Su primer resultado fue La nación sexuada. Relaciones de género y sexo en
Cuba en la primera mitad del siglo XIX (1830-1855), publicado en 2002 por
la Editorial de Ciencias Sociales. Luego examinó el periodo de guerras de
independencia a partir de los diarios de campaña de los mambises
(campesinos insurgentes) y de los procesos penales y la prensa de la época,
que en parte reflejó en el artículo La policía del sexo. Siguió con el
siglo XX, la revolución de 1959 y llegó a 2003.
El investigador añadió que abordó ’’las zonas de silencio" sobre la
diversidad de la vida sexual, que persisten fuera del ’’canon occidental
heterosexista, homofóbico". Sobre la época actual, Sierra estimó que el discurso
sexista se prolongó en ’’la ética humanista revolucionaria y el hombre
nuevo, donde no tenían cabida estas formas periféricas, digamos,
diferentes, de expresar la sexualidad".
’’La mentalidad revolucionaria en aquel momento pensó que esas formas eran
parte de un capitalismo decadente, de toda la vida antes del 59, de
casinos, burdeles, bares y que la homosexualidad era eminentemente un
fenómeno capitalista, parte de esa decadencia, de esa hegemonía imperial y
que había que acabar con eso; que era una enajenación del ser humano."
A raíz de eso, recordó Abel Sierra, se aplicaron medidas represivas, como
los campos agrícolas de internamiento forzoso para los homosexuales y
políticas discriminatorias, entre finales de los años 60 y 70.
Halló un ’’congelamiento" en los años 80, coincidiendo con la emergencia de
programas de salud reproductiva y una distensión al estallar la crisis
económica de los 90. Explicó que en parte tuvo influencia la eliminación,
en 1988, de la ’’ostentación homosexual" como figura punitiva, pero
advirtió: ’’Una ley puede abolirse de derecho pero no de hecho; todavía hay
políticas discriminatorias y sexistas".
Sierra consideró que, aunque la cubana es una ’’sociedad muy machista", hay
esfuerzos por remontar esos ’’silencios" sobre temas como la diversidad
sexual. ’’La literatura y la crítica literaria han sido la vanguardia de
estos años.
’’Los académicos han estado volcados en otras cosas, como una especie de
autonegación obnubilante", señaló.
’’Le seguimos dejando espacio a la academia estadunidense, a que siga haciendo leña de nuestros árboles caídos, para que publique textos superficiales.
’’No me parece que sea un tema oficial, sino un tema de toda la sociedad", agregó. ’’La culpa la tenemos todos. Hemos sido cómplices de un silencio."
Un Regalo para Todas las Mujeres en este 8 de Marzo...

En nombre de los nuevos
Pablo Milanés
Qué difícil resulta, compañera,
acabar de situarte en tu lugar
qué manera de alzarte la primera
qué justicia tan última en llegar.
Tu sereno perfil, tu larga espera
tu esperanza que no ha de terminar
te moldearon de estoica madera
que resiste el más viejo vendaval.
Yo te saludo en nombre de los nuevos
los que no han de acusarte por amar
los que amando contigo se hacen buenos
porque buena es, tu savia original.
Los que respetan tu delicadeza,
los que admiran tu triple condición,
¡Qué Mariana, qué obrera, qué belleza!
Mil perdones, recibe esta canción.
Yo guardé para ti el hermoso sueño
de esa inmensa capacidad de amar
que me lleva por límites sin dueños
de tu mano dejándome guiar.
Yo te saludo en nombre de los nuevos
los que no han de acusarte por amar
los que amando contigo se hacen buenos
porque buena es, tu savia original.
Los que respetan tu delicadeza,
los que admiran tu triple condición,
¡Qué Mariana, qué obrera, qué belleza!
Mil perdones, recibe esta canción.
El Habáname de Carlos Varela y yo... lejos del Malecón pero con mi vista hacia el Caribe.
“Mirando un álbum de fotosde la vieja capital,
desde los tiempos remotos
de La Habana colonial.
Mi padre dejó su tierra
y cuando al Morro llegó,
La Habana le abrió sus piernas
y por eso nací yo.”
(Habáname de Carlos Varela)
Recuerdo a la Habana sumergida entre tantos recuerdos que hacen volver la vista hacia atrás y remontarse a los tiempos coloniales donde en el año de 1512, tras dos asentamientos anteriores, la villa de San Cristóbal de La Habana se establece de manera definitiva junto al puerto de Carenas.
La historia de la Capital cubana y sus impresiones para los turistas y/o los mismos cubanos hacen de este lugar uno de los sitios más atractivos del mundo.
No es porque sea la capital de mi país natal sino porque en medio de ella se vuelcan mitos, añoranzas, recuerdos y tristezas… Uno de los mayores sueños de quien la visita es pasear por el Malecón Habanero y escuchar a los trovadores ambulantes que te dedican, principalmente, temas de la trova tradicional.
La Habana se fundó en 1519 de manera oficial en un lugar donde, de acuerdo con los testimonios de la época, existió una robusta ceiba bajo la cual se celebró el primer cabildo de la Ciudad de La Habana.
Actualmente, se encuentra en este lugar el Templete, que fue construido en 1827 en recordación de este histórico hecho, y una nueva ceiba, que forma parte de la celebración que allí tiene lugar cada año, el 16 de noviembre.“Habana, Habana
si bastara una canción
para devolverlo todo
lo que el tiempo te quitó. 
Habana,mi Habana
si supieras el dolor
que siento cuando te canto
y no entiendes que es amor.” (Habáname de Carlos Varela)
Hace seis meses que me encuentro lejos de Cuba y esta canción de Carlos Varela puede mostrar la manera tan especial de este creador de describir la Habana con tantos recuerdos y la forma en que lleva en sí misma el peso de los años y de las victorias o fracasos…
Esta es una de las principales virtudes de Carlos Varela, quien canta la realidad del pueblo cubano, la cual posee grandes virtudes pero también posee defectos. Su pluma deja correr una gran muestra de la realidad vivida y su obra es una de las más representativas de la llamada novísima trova cubana.Carlos Varela nace en La Habana el 11 de abril de 1963, comienza a escribir sus primeras canciones a partir del año 1978, en 1980 pasa a formar parte del movimiento de la Nueva Trova. A partir de ese entonces comienza a actuar en los escenarios más importantes de Cuba, junto con Silvio Rodríguez y Pablo Milanés.
Junto a otros jóvenes cantautores Carlos Varela crea un espacio propio dentro del panorama cultural cubano de la década de los 80, que tanto el público como la crítica definen como novísima trova.
Con Carlos Varela nace un clásico, porque sólo es clásico lo que permanece, sólo permanece lo que no cansa y no cansa aquello que permite libertad de creación de mundos interiores individuales y diferentes.
“Escuchando a Matamorosdesde un lejano lugar
La Habana guarda un tesoro
que es difícil olvidar.
Y los años van pasando
y miramos con dolor,
como se va derrumbando
cada muro de ilusión.” (Habáname de Carlos Varela)
Muchos artistas le han cantado a la Habana, pero la manera tan especial que lo hace Varela puede decirte una y otra vez:“Habana, Habana
si bastara una canción
para devolverte todo

lo que el tiempo te quitó.
Habana, mi Habana
si supieras el dolor
que siento cuando te canto
y no entiendes que este llanto
es por amor.”
(Habáname de Carlos Varela)
Frank Delgado para todos los tiempos...

No me creas la epopeya, que te bajo las estrellas,
no me creas la escalera de promesas sin fronteras,
no manejes el criterio de que lo nuestro es en serio.
No me creas cuando juro por la bolsa del canguro
que te quiero de toda la vida.
Y es que quiero el sábado tu azúcar a granel
y tal vez el domingo tu sesión con hidromiel
y el lunes de madrugada, serás página borrada a tiempo.
No me creas si prometo, eso es parte del libreto,
que te debo canciones, que eres mi musa en cuestiones.
No me creas la patraña del castillo en la montaña. (Azucar a Granel)
Cuando estudiaba Periodismo en la Universidad de la Habana solía escuchar la música de Frank Delgado, en el la trova tiene un matiz diferente pues en cada una de sus melodías, además de estar implícitas las características que distinguían a la trova, existe una ruptura del “amor romántico”…
Angustias frente a mi ventana
baila un número del carnaval.
Sagrario la sorprende en esa
y la empieza a criticar.
Y yo sólo quiero
terciar en la discusión
o ver la reconciliación.
Pero mi sueño es imposible. (Angustias y Sagrario)
De cierta manera, el amor ya no es la magnificación del otro u otra, ni siquiera el amor que acepte al “otro” como un “otro diferente”… en su lírica se da algo diferente y/o rupturista con la época que le ha tocado vivir. Pero más allá de quebrar esquemas y desmontar discursos, creo que Frank Delgado articula muy estrictamente ese vínculo entre la poesía que emana de sus cuerdas y el contenido ideológico de cada palabra.
Dentro del blog, uno de los lectores me preguntaba por él y qué decir entonces de Frank Delgado…??? Para mí es una de las voces más inconfundibles de la trova que, a pesar de que puedan ponerle apellidos tan estrictos como “vieja” “nueva” “novísima”, seguirá siendo la misma trova pero con un sello de “placer productivo” que le determina el tiempo y el espacio, la ocasión precisa, el momento, el paso de los años y condicionantes socio-políticas e históricas.
Frank es…
Tomado de http://www.geocities.com/SunsetStrip/Backstage/1815/notas.htm
A mí me encanta Frank Delgado como trovador, me gusta mucho, me parece que hace letras muy inteligentes y que llena un espacio de suspicacia en la letra, de delicadeza en el decir y en el cómo decir, que en su generación tiene pocos "representantes".
Silvio Rodríguez
“... También se cantaron piezas en la que se acusa, no sólo un talento superior, sino la sabiduría y el rigor que se pueden alcanzar cuando se ha estudiado. Entre éstas últimas destaca “Con la infancia y lo demás” de Frank Delgado”.
“Comenzar el diálogo”, Arturo Arango, Bohemia, Julio de 1984
“Si fuera a definir la obra de Frank Delgado diría que es genuinamente cubana. Él es un sonero de talla mayor y en sus piezas se aprecia el sabor y la frescura de la cadencia de nuestro principal género bailable.”
“La Décima Llovizna”, Jorge Ignacio Pérez, Juventud Rebelde, 21 de Septiembre de 1989
"Si un trovador se maneja con seriedad y dominio de la guitarra, como lo hizo Frank, y si tiene además un repertorio con el cual el público puede pasar de la meditación a la risa, y de la risa a la gozadera próxima al baile, y otra vez a la meditación, y más tarde a la incitación al canto colectivo, como ocurre con Frank, pues entonces ese hombre solo con su guitarra generosa, puede constituir también, en estos días de tentaciones electrónicas, una válida razón para el disfrute".
"El Juglar en su Salón",Vladimir Zamora, El Caimán Barbudo, Enero de 1990
“Frank Delgado tuvo el detalle entrañable de entonar estrofas de “Rosas en el mar” También dedicó una canción durísima, cruda, terrible como el hambre de un niño, a las prostitutas turísticas de La Habana”. Manuel de la Fuente, ABC, Madrid
"Silvio presentó al público a un compañero muy talentoso. Hizo su aparición Frank Delgado, - Gabón Bilbo - y la música que crea Cuba tomó otra voz, un ritmo nuevo, acaso extrovertido, sin duda bien complementado con el que Silvio impone. Repitió para el público sus estrofas y consiguió que éste entonara con él. Al lanzar su último mensaje en "El son de la muerte" y cuando la sombra de Silvio estaba a punto de proyectarse, todo el mundo lo sintió y agradeció".
Amala Okanis, Egin, Bilbao
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Frank Delgado - Carta a Santa Claus
Querido Santa Claus yo te escribopues me he portado muy bien este año.
Yo soy un niño muy caritativo
que a los animalitos no hace daño.
Que me trago la comida
insípida de mi abuela,
que le cargo sus mapures
que le friego las cazuelas.
Soy bastón de los viejitos
en difíciles subidas,
lazarillo de los ciegos
al cruzar por la avenida.
A mi mamá la sigo en sus creencias
y a mi papá le cepillo las botas.
Realizo mis tareas a conciencia
y a fin de año tuve buenas notas.
Y hasta he ganado concursos
que premian sabiduría,
ya no escribo en las paredes
y cuido la ecología.
No me burlo de Carlitos
diciéndole "cuatro ojos",
no le digo "dientefrío" a Manolito
y no lo enojo.
Por eso es que te pido, venerable Santa Claus:
te acuerdes de este niño que tan bien se te portó.
Tal vez un tren eléctrico, un Nintendo, o qué sé yo.
O una patineta, mejor una bicicleta.
Esa es la mejor manera de premiar
a un niño ejemplar.
Entonces, Santa Claus, es que no entiendo
que me hayas traído un camión de madera,
un dominó -que no es ningún Nintendo-
y sobre todo aquella mierda de trompeta.
Te voy a decir que haces
si antes yo no te estrangulo:
esos ridículos juguetes
te los metes en el culo.
Pedante Santa Claus y me disgusta
que hasta el hijo menor de mis vecinos
que un soberbio tronco de hijueputa,
enano con instintos asesinos
se pasea por el barrio, él
con su nueva bicicleta, y yo
y yo con ganas de meterle
en la cabeza la trompeta.
Pero que se cuiden los viejitos
de mi ira despiadada
y si me encuentro a tus renos,
coño, me los cagaré a pedradas.
Por eso es que te digo, decadente Santa Claus,
me cago en tu trineo y la puta que te parió.
Hice de comemierda todo un año y no sirvió,
para el año que viene, sí,
para el año que viene, sí,
para el año que viene seré yo
un niño cabrón.
EL CANTOR - Eduardo Galeano
EL CANTORCuando Alfredo Zitarrosa murió en Montevideo, su amigo Juceca subió con él hasta los portones del Paraíso, por no dejarlo solo en esos trámites.
Y cuando volvió, nos contó lo que había escuchado.
San Pedro preguntó nombre, edad, oficio.
--Cantor-- dijo Alfredo.
El portero quiso saber: cantor de qué.
--Milongas-- dijo Alfredo.
San Pedro no conocía. Lo picó la curiosidad, y mandó:
--Cante.
Y Alfredo cantó. Una milonga, dos, cien.
San Pedro quería que aquello no acabara nunca.
La voz de Alfredo, que tanto había hecho vibrar los suelos, estaba haciendo vibrar los cielos.
Entonces Dios, que andaba por ahí pastoreando nubes, paró la oreja.
Y ésa fue la única vez que Dios no supo quién era Dios.
EDUARDO GALEANO
