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Se muestran los artículos pertenecientes al tema cultura afrocubana.
 ¡Que viva Changó, que viva Changó, que viva Changó, que viva Changó, señores!
Santa Bárbara bendita, para ti surque mi lira y con emoción se inspira ante tu imagen bonita.
¡Que viva Changó...!
Con voluntad infinita la arranco del corazón la melodiosa expresión, pidiendo que desde el cielo nos envíes tu consuelo y tu santa bendición.
¡Que viva Changó...!
Virgen venerada y pura, Santa Bárbara bendita nuestra oración favorita llevamos hasta tu altura.
¡Que viva Changó, Que viva Changó! Y Santa Bárbara bendita nuestro camino iluminó.
¡Que viva Changó, que viva Changó!
Y mira si tú sabes bien que con NG la Banda llegaron los guerreros de Changó.
¡Que viva Changó, que viva Changó!
Y Changó, y Changó.
¡Que viva Changó, que viva Changó!
Oye, si la rumba se soltó es en nombre de este santo, señor.
¡Zarabanda, zarabanda, zarabanda, pa’ Changó!
¡Que viva Changó, que viva Changó!
Dios del rayo ¡yo te entrueno el mortero y el tambor!
¡Que viva Changó, que viva Changó!  Por: Dayana Litz
Un vuelco propició que cayera al suelo. Parecía que el mismo demonio anduviera por allí. “Le echaron un muerto loco”, gritó varias veces mi tía abuela. Luego, mi mamá comenzaba a despertar, parecía que el sueño la había vencido y no que una fortuna en yerbas encima de su cuerpo la llevaran hasta el desmayo. Fue entonces cuando supe, a los 9 años, de la existencia de la santería, del espiritismo, de la brujería. Era muy pequeña pero en mis ojos quedó la imagen de mi madre en el piso, sudada, temerosa y con los párpados caídos. Mis prejuicios aumentaron. Ya no cruzaba las cuatro esquinas diagonalmente y antes de ir para la escuela se untaba cascarilla en las extremidades. Dicen que aquella historia comenzó porque tiraron en la puerta de su casa un polvo con pelos de gato y de perro para separar a mis padres. Ellos se divorciaron y todos los males de salud que tenía mi madre desaparecieron paulatinamente. Al cabo del tiempo me dispuse a hacer un reportaje sobre la santería en Cuba. Tuve presente los sucesos de hace más de una década y el comentario de la amiga que visitó a un babalawo. Aún recuerdo sus palabras: “Mis pies iban acelerados. Me dijeron que se llamaba Juan José, pero que le decían el Tata (…) me reveló secretos sobre mi vida y me mandó unos bañitos de yerbas para mejorar.” Realmente su caso no es el único. Cientos de cubanos desean saber sobre su presente e indagan qué va a pasar en el futuro, precisamente porque les vienen de cerca los vínculos con las raíces de esta religión. Parafraseando a Adalberto Álvarez, director de una de las agrupaciones soneras cubanas, es cierto que “hay gente que te dice que no está en na’ y van a consultarse por la madruga’…” Precisamente no fui en ese horario, pero le pedí a esa amiga la dirección del “Tata”. No fue difícil ubicarlo pues residía en el centro de la ciudad de Pinar del Río. Cuando llegué no me podía atender porque iba a celebrar una misa espiritual, pero me advirtió: “ven más tarde… a eso de las tres”. “¡Imagínate, a esa hora mataron a Lola!, así le expresé a mi mamá; pero si quería ahondar en el tema de la santería, el primer paso era visitar a uno de sus practicantes. Al entrar me miró y dijo: “Eres hija de Oshún, la mismísima Carida’; pero Oshún ta’ brava, sus hijas no deben sufrir así por ningún hombre”. De repente sus ojos se pusieron blancos. Le entró el muerto. “Cuídate el vientre y los senos. Una mujer de pelo rojo con rizos y que viste de blanco te mandó brujería. Debes recibir guerrero.” La consulta continuó y aún quisiera explicarme por qué acertó en varios elementos, con un margen de error pequeño. Actualmente se mantienen esas prácticas. Algunos la ven como fuente para el mal, otros como salvación, pero en general es una manera de tener fe, mediante la confianza en seres sobrenaturales. Esta manifestación la critican muchos racionalistas religiosos y no creyentes (ateos, agnósticos), pues la valoran como una actitud irracional, teniendo como punto de vista que no se debe creer en algo sin pruebas ni lógica. Sin embargo, aún algunos seres humanos veneran a los orishas, los imitan y conservan el legado cultural de sus antepasados. La santería es fruto del sincretismo entre yorubas y católicos, la cual se considera como pagana. Un santo católico y un orisha son vistos como manifestaciones diferentes de la misma entidad espiritual.
Por el río Níger... Los yorubas vivían en lo que se conoce hoy como Nigeria, a lo largo del río Níger. En un tiempo tuvieron una poderosa y compleja estructura organizada en una serie de reinos, de ellos el más importante era Benin, y este duró cerca de doce siglos. Se habla de la creación del mundo y de la participación de los orishas. De ahí que ellos son los emisarios de Olofi o Dios Omnipotente que gobierna las fuerzas de la naturaleza y los asuntos de la humanidad. Son reconocidos a través de sus diferentes números y colores, cada uno tiene sus comidas favoritas que las reciben en forma de ofrendas y regalos. Al igual que en otras religiones poseen un texto sagrado, la Regla de Ifá, que representa el pensamiento filosófico por excelencia. Por analogía con el catolicismo, es su Biblia. Sin embargo, ella no se encuentra en manuales ni libros, pues se transmite exclusivamente por vía oral. Sus creyentes deben cumplir lo que se denominan los 16 mandamientos o leyes de Ifá. Para ellos se deben mantener limpios los instrumentos sagrados y el templo. No se puede mentir ni hacer ritos desconocidos o engañar, tampoco llevar a las personas por vías falsas, ni pretender ser sabio. Es importante la humildad, repudian la falsedad y están en contra de romper tabúes. El respeto a los más débiles, a las leyes morales, al amigo, a los mayores, a las jerarquías y a los secretos son principios fundamentales.
Las deidades yorubas... Los orishas son varios y sus nombres son fáciles de reconocer por los hablantes de la lengua yoruba contemporánea del África occidental. También son focos de una iconografía pintoresca de objetos simbólicos. Orula se relaciona con la sabiduría y Argayú Sola con las entrañas de la tierra, este último es el padre de Changó: dios del fuego, el trueno, la guerra y los tambores. Por su parte siempre se cuenta para la cura de todas las enfermedades con Babalú Ayé. Se denomina al mundo de los espíritus y de los muertos espiritualizados con Eggun. El guardián de las puertas, los caminos y las encrucijadas es Eleguá. Obatalá es el orisha del cielo y de la tierra. Así como Oggún es el de la guerra, la forja y el hierro. El dueño del monte, las yerbas y la medicina es Osaín. Oshún tiene que ver con los ríos, los placeres y el amor, se identifica con la Virgen de la Caridad, Patrona de Cuba. Oyá es la dueña de las centellas, los vientos, las tempestades y guardiana de la puerta delantera del cementerio. Por su parte Yemayá es el orisha del mar.
Hacia el Mar Caribe... Durante el período colonial en Cuba, el desarrollo de la industria azucarera trajo esclavos de Nigeria hacia la Mayor de las Antillas a fines del siglo XVIII, los que superaron en número a los del Congo, aunque estos últimos arribaron desde el XVI. En esa región africana, un sacerdote recibía solamente el asentamiento de Obatalá. La subasta de los esclavos generó, en el mayor de los casos, la separación de las familias y amenazaba con la desintegración cultural de los grupos religiosos. De ahí que los yorubas comenzaron a “recibir” varias deidades, buscando la manera de perpetuar los linajes religiosos al permitir que un solo individuo fuese portador de varios orishas. Mediante la fe se conservaron los cantos, los bailes, los tambores, las relaciones corporales y anímicas que aún se perciben en Cuba; donde los pueblos africanos reprodujeron los sistemas de ciudades-estado y conservaron las estructuras de cabildo durante sus relaciones espirituales. Al tratar los amos esclavistas de imponer el catolicismo como establecía el mandato evangelizador desde el comienzo de la colonización española en América, se iniciaron los procesos de sincretismo y de transculturación. Una vez en la iglesia, los esclavos identificaban el aspecto de las imágenes que se le obligaba a adorar con las deidades de su propio culto. A Santa Bárbara, con una túnica carmín y el sostén de una espada, la asociaron con Changó, el guerrero dueño del trueno y los tambores que viste de rojo y posee un hacha doble o bi-petaloide (oché). También veneraban a la Virgen de Regla, patrona del pueblo que lleva su nombre frente a la bahía de La Habana, y que viste de azul, pero la identificaban con Yemayá, la dueña del mar. De esta manera se funde casi todo el panteón yoruba con la unión de los elementos religiosos de lo africano y lo español. Así se inicia una religión como acto o representación explícita por la cual el hombre cree demostrar su reconocimiento de la existencia de varios dioses que tienen poder sobre su destino, a quien obedecen, sirven y honran. Es también ese sentimiento y expresión de amor, miedo o pavor hacia un poder sobrehumano y todopoderoso, ya sea por la manifestación de creencia, por la realización de ritos, ceremonias o por la conducta de la propia vida. A través de ella existe un sistema de fe y culto, el cual puede ser psicosocial. Etimológicamente este vocablo proviene de “religare”, para algunos sería un intento del ser humano por ligar al mundo consigo mismo o con su Dios. Llegó la santería... Para María Teresa Linares, musicóloga y estudiosa del tema, la relación sincrética entre diversas culturas que, durante el período colonial, llegaron a configurar “lo cubano”, fue dando origen al fenómeno de la santería. Según sus criterios “(...) aparece como el resultado de la integración y continuidad cultural de elementos étnicos y religiosos de los participantes africanos y españoles, ocurrido en el proceso de definición de la nacionalidad cubana. En la santería sobreviven cultos a los orishas o divinidades de origen africano, principalmente yoruba, bajo el culto a las imágenes de santos católicos.” Ella afirma que “la santería no es una religión oficial ni tiene una organización basada en una jerarquía superior --como los obispos y el papa católicos--. Es una religión personal, privada, que se desenvuelve en el ámbito estrecho de una pequeña colectividad de creyentes y personas allegadas, que ofician en una casa particular, a la vez vivienda y casa-templo (ilé-ocha).”
Desde adentro… En uno de sus apuntes sobre las relaciones entre la Religión y el Estado, el Dr. Jorge Ramírez Calzadilla, del departamento de Estudios Sociorreligiosos (DESR) del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS), afirma que: “En la evolución histórica de Cuba se advierten tres etapas principales, en cada una de las cuales son distinguibles diferentes modelos político sociales, formas de ejercicio del poder y niveles de soberanía. El campo religioso fue modificándose, tanto en su composición de formas religiosas concretas como en los modos de relaciones con la sociedad y con el Estado.” Para él: “La libertad religiosa ha sido interpretada y aplicada de maneras muy diversas. Un examen de esta naturaleza debe incluir el aspecto histórico y, aunque preferencie el análisis politológico, tiene que realizarse en una perspectiva multidisciplinaria atendiendo las problemáticas sociológicas y antropológicas que exige una comprensión del fenómeno religioso.” Teniendo como referencia los años 90, para el Dr. Calzadilla: “ (…) en condiciones de crisis económica que ha afectado otros aspectos de la sociedad, se verifica un reactivamiento religioso que ha situado a la religión en mayor capacidad de intervenir en la vida social y ha ampliado el espacio social de las organizaciones religiosas, tanto las cristianas como las de origen africano y espiritistas, al tiempo que aumenta en intensidad la religiosidad popular. Este incremento religioso no tiene necesariamente una lectura política como algunos análisis desde una opción ideológica oposicionista que han pretendido presentar.” Sobre la oficialidad de las religiones de origen africano, el Licenciado Antonio Castañeda Márquez, presidente de la Asociación Cultural Yoruba de Cuba expresó en una entrevista concedida en su sede que: “Ellas se legalizan de acuerdo con la hegemonía y el potencial que tengan. En Cuba no puede estar reconocida oficialmente porque en el país existe un gobierno laico, pero si buscas los datos de la Academia de Ciencias, cerca del 15% de los habitantes son ateos y el resto religioso. Si ese 85% lo llevas a escala de 100%; entonces de ellos, alrededor del 70%, son creyentes en esta religión cubana de origen africano.” El principal representante de esta institución cultural dijo: “Antes de la apertura religiosa existían quienes negaban su fe para poder ser diputado o del Partido; hoy día no se necesita eso, la gente puede ser militante y ser religioso.” Sobre la existencia de algunos farsantes que tienen casas-templos acotó: “Todos los religiosos viejos de este país, los que se respetan, trabajaron en su vida. Ahora dicen por ahí que ‘el Santo no quiere que él trabaje’, ¿cómo va a existir letra de esa índole cuando los esclavos en siglos anteriores tenían esas prácticas y sin embargo laboraban día y noche?” La santería en algunos lugares se ha convertido en un negocio, al respecto argumentó Castañeda: “Eso está primando ahora, no solamente en Cuba, sino en cualquier lugar donde se introduzca. Hay quienes cobran más de la cuenta por las consultas y hacen de esto un medio de vida (…) Apartando las necesidades que hay en el país, hoy estamos luchando contra esas corrientes. “Los principios yorubas son muy cercanos a los de la Revolución Cubana -precisó-: viene de raíces pobres, existe la ayuda entre hermanos, la solidaridad y tiene por base el amor; sin embargo ella no se relaciona solamente con la santería, pues posee un amplio espectro cultural desde la música, los bailes hasta la pintura.” La Asociación Cultural Yoruba tiene sus raíces desde 1976. Luego se legaliza el 17 de diciembre de 1998 y en el 2002 abrieron su sede en el municipio de Habana Vieja, sita en Prado No. 615, entre Monte y Dragones. Ella posee actualmente cerca de seis mil afiliados.
Visiones críticas... El Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, acogió las opiniones del profesor de antropología y estudios afronorteamericanos de la Universidad de Harvard, James L. Matory. Él indicó en sus presupuestos teóricos que el análisis de las religiones de los inmigrantes, de los colonizados, alienados u oprimidos abre una puerta a considerar las condiciones políticas o de clase de su textualización y canonización. Agregó que “(...) todas las tradiciones religiosas, y en concreto las escritas, ubican a los practicantes contemporáneos en un diálogo con las luchas de facción del pasado”. Lisa Maya Knauer, de la Universidad de New York, afirmó que las celebraciones a los santos suelen ser “zonas de encuentros culturales entre los cubanos de las diversas oleadas migratorias de la diáspora, entre habaneros y turistas.” Comentó sobre su visita por vez primera a Cuba: “El carácter alterno de la afrocubanidad estaba enormemente mediado, se encontraba atrapado en la nueva economía del dólar”. Para el mundo... La santería es producto de un proceso de largos años. El comercio, con su perspectiva de aunar fondos, no podrá apagar la tradición que se vive hoy desde la visión afrocubana. En su mundo de ideas existen leyendas acerca de la vida de los dioses, los cuales van a fundamentar las acciones divinas y también las humanas. De esta forma se observa el comportamiento psicológico y social del adepto, quien considera al ser sobrenatural como un miembro familiar y como tal, lo trata, en una relación igualitaria hombre-dios. Como mi amiga, otros seguirán asistiendo a las consultas con los santeros, porque el hombre genérico, envuelto en sus quehaceres diarios, siempre buscará la verdad, querrá modificar su futuro o influir en otros seres humanos. Para lograrlo se refugiará siempre en su creencia. Sin embargo, ella no puede circunscribirse a lo que revela en sus manifestaciones más conocidas como ‘tirar los caracoles’o ‘hacerse santo’. Se debe ver también con una perspectiva cultural que es, en definitiva, lo que la hace perenne en la historia.  La predicción anual, conocida como Letra del año, es el resultado de la interpretación de los signos de Ifá por sus sacerdotes babalawos, mediante un complejo sistema adivinatorio de origen Yoruba. Los vaticinios se obtienen mediante ceremonias especiales los 31 de diciembre. Nacida de las tradiciones africanas de los esclavos y mezcladas con las creencias católicas de los colonizadores, la santería es sumamente popular y legal en Cuba, donde cientos de personas la siguen y esperan cada fin de año las Letras. El sistema adivinatorio propio de esta religión proviene de la Nigeria del siglo XVII y XVIII. Desde sus inicios las investigaciones cuentan que la letra comenzó a sacarse a finales del siglo XIX, sin poder precisar la fecha exacta. Por datos y documentos se nos revela que Babalawos procedentes de las diferentes ramas religiosas existentes en el país comenzaron a reunirse para efectuar con todo rigor las ceremonias establecidas, que concluían el primero de enero con la apertura del la Letra del Año. A través del Oráculo de Ifa, se daban a conocer las orientaciones, recomendaciones que deberían cumplirse durante ese año, con el fin de evitar y vencer los obstáculos y las dificultades, razón por la cual según el dato antes mencionado la primera letra se que realizó en Cuba la efectuó el Babalawo Remigio Herrera, Obara Meji, Adeshina, de origen africano, apoyado fundamentalmente en cinco de sus ahijados.  CONSEJO CUBANO DE SACERDOTES MAYORES DE IFA LETRA DEL AÑO 2006 (disponible en http://horoscopo.cubasi.cu/santero/letra_ano.asp?idioma=es&santero=) Signo: OYEKUN OBARA Profecía: IRE ARIKU LOWO ORUNMILA ( Un bien de salud que da Orúnmila ) Gobierna: OGUN Acompaña: OSHUN Bandera: MORADA CON RIBETE AMARILLO. EBO: 1 gallo, 2 palomas, un freno de caballo, agua de mar y de río, trampa, flecha, maíz crudo, yerbas, raspadura de arreo de caballo, aguardiente, 1 vela, 2 cocos secos, manteca de corojo, manteca de cacao, miel de abeja, cascarilla, pescado y jutía ahumada. Opolopo owo. REFRANES DEL SIGNO. 1- El caballo y el buey solo su amo lo entiende. 2- En una silla no pueden sentarse dos personas a una misma vez. 3- Si se le huye a la soga, nunca quedarás amarrado. 4- Más vale inteligencia que brutalidad. SÍNTESIS DEL SIGNO. Nace el secreto del amarre. Habla el caballo y el buey. Fue donde el hombre montó al caballo por primera vez. No se debe utilizar la fuerza bruta sino la inteligencia. Hay que pedirle mucho a Changó y Yemayá. Es un signo de Guerra donde la inteligencia tomará siempre la victoria. OBRAS DEL SIGNO. Utilizar periódicamente la yerba guisazo de caballo, maloja y almendra, para darse baños y limpiezas. RECOMENDACIONES. Dice Ifa: Se recomienda mantener un trato respetuoso de los menores hacia los mayores, como también de los mayores hacia los menores, tanto en la esfera religiosa como en el ámbito social. Dice Ifa: Se recomienda evitar el maltrato físico y moral a la mujer. Dice Ifa: Se recomienda cuidar el matrimonio y darle una buena atención a los hijos con el fin de brindarles la educación adecuada. Dice Ifa: Que lo que deseemos obtener no se puede lograr con la fuerza bruta, sino con humildad, astucia e inteligencia. Dice Ifa: Que se recomienda preservar con más celo y rigor nuestros secretos. Dice Ifa: Que debemos cuidarnos de que personas habilidosas nos manipulen, pues estas nos pueden conllevar a atrasos y problemas de justicia. Dice Ifa: Que se recomienda cumplimentar las deudas religiosas fundamentalmente las que existan con Changó y Yemaya. Dice Ifa: Que se recomienda recordar a los Awoses que no hay poder más grande que Orúnmila, el apoyo de la deidad Osain es importante para librarnos de hechicerías y amarres. Dice Ifa: Que se recomienda a la población religiosa dormir con luz en su dormitorio. Dice Ifa: Que debemos cumplir con los requisitos de carácter religioso, tales como registros sistemáticos, los eboses que se marquen y las atención a las deidades. (EVITAR EL ABANDONO RELIGIOSO) Dice Ifa: Que este es un signo de poder, basándose fundamentalmente en la deidad de Changó, la cual deberá ser atendida con periodicidad para lograr la estabilidad. Dice Ifa: Que se recomienda conjugar de manera adecuada el trabajo con el reposo a fin de evitar aquellas enfermedades vinculadas a los trastornos nerviosos, mentales y cardiovasculares. Dice Ifa: Que debemos de reducir la ingestión de bebidas alcohólicas y el hábito de fumar por las consecuencias nocivas que se derivan de estas prácticas (enfermedades de las vías respiratorias y digestivas). Dice Ifa: Que se recomienda mantener una higiene bucal adecuada como forma de evitar las caries, y las molestias derivadas de las mismas. Dice Ifa: Que continuarán las catástrofes naturales como ciclón, penetración del mar, sequías y movimientos sísmicos entre otros. Se recomienda estar alerta y mantener la debida precaución ante estos fenómenos climatológicos. Dice Ifa: Que es un signo donde la brujería está presente por lo tanto se debe evitar la ingestión de bebida y alimentos en lugares no confiables. Dice Ifa: Que tendremos que tener mucho cuidado con robo. Dice Ifa: Que es un signo de violencia, por lo que se recomienda evitar las salidas nocturnas innecesarias, ya que es posible un incremento de la violencia en las calles y lugares no confiables. Para conocimiento general El primero de Diciembre del 2005, con la presencia de un número significativo de Babalawos cubanos y de otros países y los miembros del consejo Cubano de Sacerdotes Mayores de Ifa, se realizaron las ceremonias correspondientes a la Pre- apertura de la Letra del año 2006 en la Asociación Cultural Yoruba de Cuba. Las recomendaciones fueron las siguientes: Refrescar a Ogun con agua de coco. Se dio lo que pidieron las 25 posiciones fundamentales. En todos los casos la respuesta de las deidades, fueron satisfactorias. El día 30 de Diciembre del 2005, se hicieron los sacrificios correspondientes a las deidades que se determinó en la Pre- Apertura. REALIZADO SUS CEREMONIALES EN LA “ASOCIACIÓN CULTURAL YORUBA DE CUBA”. Muchas veces me han dicho que soy hija de Oshún, la reina las aguas dulces, los arroyos, manantiales y ríos del mundo. Ella representa el amor y la fertilidad y los asuntos monetarios. Se dice que es la más joven de los orishas femeninos, pero retiene el título de Iyalode o gran reina.
Según la historia de la religión yoruba, Oshún cura con sus aguas y con la miel, de la cual es también poseedora. Sedujo a Oggún para que saliese de los bosques, utilizando todas sus artes femeninas para ello y así salvo al mundo, en su camino como Ibu Kole, se le acredita la salvación del mundo cuando hubo una inmensa sequía volando hasta el cielo (convirtiéndose en un buitre). En Cuba, mi país natal, existe un gran arraigo de estas religiones yorubas. Sobre todo, cuando se presentó el periodo de colonización, en sus esfuerzos de esconder su religión africana y sus prácticas mágicas, los lucumís identificaron sus deidades africanas (orishas) con los santos del catolicismo, dando como resultado un sincretismo religioso conocido hoy como la Santería. De esta forma un santo católico y un orisha lucumí son vistos como manifestaciones diferentes de la misma entidad espiritual. En este proceso de sincretismo a Oshún la asociaron con la Virgen de la Caridad. La Santería adora una fuerza central y creativa llamada Olodumare. De él procede todo lo que existe, y todo regresa a él. Olodumare se expresa a sí mismo en el mundo creado a través de Ashe. Ashe es la sangre de la vida cósmica, el poder de Olodumare hacia la vida, la fuerza y la justicia. Es una corriente divina que encuentra muchos canales de mayor o menor receptividad. Ashe es la base absoluta de la realidad. Creen que la vida de cada persona viene ya determinada antes del nacimiento en Ile-Olofi, la casa de Dios en el cielo. Aquellos que no lo cumplen serán castigados por los orishas y deben reencarnar hasta satisfacer el castigo. Hoy, cuando estoy lejos de mi tierra, muchas personas tal vez no comprendan el sentido de este arraigo cultural en la Mayor de las Antillas pues en mi alma existe la espiritualidad del blanco, el mestizo, el negro… de lo católico, yoruba, lucumí… Por lo que no es motivo de asombro tomar unas flores amarillas y venerar a Oshún. Según cuenta la historia Oshún era la bella entre las bellas, cantaba y jugaba en el monte por donde le gusta pasearse, pues amansa a los animales y las fieras, ni el alacrán la pica. Yemaya la tomó bajo su protección, y le regaló el río para que viviera. Para alegrarla, la cubrió de joyas, corales e infinitas riquezas. Por eso es que Oshun vive en el río y quiere tanto a Yemaya.
Se dice que es Orisha mayor, dueña a del amor, de la femineidad y del río. Es el símbolo de la coquetería, la gracia y la sexualidad femeninas. Mujer de Changó e íntima amiga de Elegguá que la protege. Siempre acompaña a Yemaya. Vive en el río y asiste a las gestantes y parturientas. Se le presenta como una mulata bella, simpática, buena bailadora, fiestera y eternamente alegre, con el persistente tintineo de sus campanillas. Es capaz de resolver tanto, como de provocar riñas entre los Orishas y los hombres. En el Diloggún habla en Oché‚(5), Unle(8), Ofún(10) y en Obbaramelli(6-6). Su color es el amarillo, pero también los coralinos y verdes acua. Su día, el sábado y sus números 5,10,15 y 25.
Los caminos de Oshún... Ochún Yeyé Moró (o Yeyé Kari) la más alegre, coqueta y disipada de todas. Continuamente está en juerga. Se pinta, se mira en el espejo, hasta con los muertos coquetea. Ochún Kayode : Alegre, dispendiosa, servicial. Ochún Miwá : Ligera de cascos. Ochún Aña : La de los tambores. Aspectos serios de la diosa: teje mallas, jamos y cestos. Ochún Yumu : Vieja y sorda, fabrica jarros de barro. Es la más rica de todas. No le gustan las fiestas. Muy severa. Tiene relaciones con Oggún. Ochún Gumí : (Bomó o Bumí) Está asociada a los muertos, sale del río y maneja la pica y el azadón en Izoku(cementerio). Se mece en una comadrita en el fondo del río. Ochún Sekesé : Sumamente seria. Ochún Akuara : (o Ibú) vive entre el mar y el río: esta es la de aguas saladas y dulces. Es también buena bailadora y de carácter alegre, trabajadora, le gusta hacer el bien, atiende a los enfermos como Yemaya en este avatar, se niega a hacer maleficios y amarra a los abikús. Solo llamativos y amarres y filtros de amor. La música la apasiona. Ochún Fumike : Muy buena, relacionada con Obatalá. Le concede hijos a las mujeres estériles. Quiere mucho a los niños. Ochún Ololodi: Como Yumú, vive en el fondo del río, borda y teje sumida en el agua, con sus peces, una estrella y la media luna. Es una sirena. Muy sorda, cuando se le llama tarda en responder. Muy casera, señora de respeto. Solo se ocupa de asuntos serios. No baila. Ochún Funké : Sabia, tiene grandes conocimientos y enseña. Ochún Edé : Elegante, gran señora, le gusta la música, va a fiestas pero es juiciosa y mujer de su hogar. Ochún Niwe : Vive en la manigua Ochún Kolé-kolé: (Akalá-Kalá, Ikolé, Bankolé u Ochún Ibú Kolé)n este camino, la risueña y seductora se arrastra en el fango del arroyo, es una hechicera empedernida, inseparable del Aura Tiñosa. Se halla en una miseria total, posee un solo túnico que era amarillo y de tanto lavarlo quedó blanco. Come lo que lleva el Aura, vuela con ella o en ella y todas sus obras son malas. Ochún Awé : En este caso la Diosa del Amor, no se parece en nada a la mujer exuberante de vida y alegría, limpia y perfumada, es Ochún afligida junto al Ikú. Con la ropa sucia. 
Sobre Oshún… ATRIBUTOS: Abanicos de Sándalo o pluma de Pavo Real, pecesillos, camarones, conchas, botecitos, espejos, joyas, corales marinos, sabanas, paños bordados y todo objeto propio del tocador femenino. Marugas, Acheré, Agogo, irukes y pañuelos. HERRAMIENTAS: Cinco manillas de oro, cinco adanes, una media luna, dos remos, una estrella, un sol y de una a cinco campanillas. En dependencia del camino sus atributos pueden cambiar. Ochún Kolé‚ lleva además de lo anterior, cinco agujas, cinco carreteles de hilo, un machete, un mortero y una corona con ventiuna piezas. COLLARES: Llevan cuentas amarillas o de ámbar. Oshun Olodí, Ochún Ibú y Ochún Gumí llevan cuentas rojas, verde esmeralda o amarillo mate. Ochún Ikole‚ las lleva rojo y ámbar. Las sartas que sólo llevan corales(iyón), pertenecen tanto a Ochún como a Yemaya. ROPA: Bata amarilla sujeta a la cintura por una faja que sobre el vientre, lleva un peto en forma de rombo. Al borde del vestido lleva un festón de puntas con cascabillos colgantes. ANIMALES: Gallos, palomas, guineos, jicotea, patos, chivos castrados, venados (cuando era amante de Ochosi), gallinas, codornices (en el camino de Ochún Ibú Akuara), pavos reales, canarios y caimanes. FLORES: Girasoles, Guacamayos, botón de oro. PERFUMES: Vetiver , Sándalo YERBAS ESENCIALES DEL ASIENTO Lechuguilla - Yerba añil - Verbena - Prodigiosa - Paraguitas(quita solito) - Flor de Agua - Helecho - Berro - Lechuga - Yerba Buena - Albahaca Morada - Guamá - Guásima - Botón de oro - Yerba de la Niña - Coate ó Colonia - Marilope - Panetela - Huevo de Gallo - Helecho de río - Guacamaya - Yerba Mora - Corazón de paloma - Cucaracha - Diez del día - Orozú - Palo de canela. Fotos tomadas de http://www.afrocuba.org/Oshun.jpg http://www.folkart.com/newsletter/summer-2000/doll.jpg http://img26.photobucket.com/albums/v78/beantowns_chulo/el_brujo69/OSHUN.jpg  Por: Dayana Litz
Un vuelco propició que cayera al suelo. Parecía que el mismo demonio anduviera por allí. “Le echaron un muerto loco”, gritó varias veces mi tía abuela. Luego, mi mamá comenzaba a despertar, parecía que el sueño la había vencido y no que una fortuna en yerbas encima de su cuerpo la llevaran hasta el desmayo. Fue entonces cuando supe, a los 9 años, de la existencia de la santería, del espiritismo, de la brujería. Era muy pequeña pero en mis ojos quedó la imagen de mi madre en el piso, sudada, temerosa y con los párpados caídos. Mis prejuicios aumentaron. Ya no cruzaba las cuatro esquinas diagonalmente y antes de ir para la escuela se untaba cascarilla en las extremidades. Dicen que aquella historia comenzó porque tiraron en la puerta de su casa un polvo con pelos de gato y de perro para separar a mis padres. Ellos se divorciaron y todos los males de salud que tenía mi madre desaparecieron paulatinamente. Al cabo del tiempo me dispuse a hacer un reportaje sobre la santería en Cuba. Tuve presente los sucesos de hace más de una década y el comentario de la amiga que visitó a un babalawo. Aún recuerdo sus palabras: “Mis pies iban acelerados. Me dijeron que se llamaba Juan José, pero que le decían el Tata (…) me reveló secretos sobre mi vida y me mandó unos bañitos de yerbas para mejorar.” Realmente su caso no es el único. Cientos de cubanos desean saber sobre su presente e indagan qué va a pasar en el futuro, precisamente porque les vienen de cerca los vínculos con las raíces de esta religión. Parafraseando a Adalberto Álvarez, director de una de las agrupaciones soneras cubanas, es cierto que “hay gente que te dice que no está en na’ y van a consultarse por la madruga’…” Precisamente no fui en ese horario, pero le pedí a esa amiga la dirección del “Tata”. No fue difícil ubicarlo pues residía en el centro de la ciudad de Pinar del Río. Cuando llegué no me podía atender porque iba a celebrar una misa espiritual, pero me advirtió: “ven más tarde… a eso de las tres”. “¡Imagínate, a esa hora mataron a Lola!, así le expresé a mi mamá; pero si quería ahondar en el tema de la santería, el primer paso era visitar a uno de sus practicantes. Al entrar me miró y dijo: “Eres hija de Oshún, la mismísima Carida’; pero Oshún ta’ brava, sus hijas no deben sufrir así por ningún hombre”. De repente sus ojos se pusieron blancos. Le entró el muerto. “Cuídate el vientre y los senos. Una mujer de pelo rojo con rizos y que viste de blanco te mandó brujería. Debes recibir guerrero.” La consulta continuó y aún quisiera explicarme por qué acertó en varios elementos, con un margen de error pequeño. Actualmente se mantienen esas prácticas. Algunos la ven como fuente para el mal, otros como salvación, pero en general es una manera de tener fe, mediante la confianza en seres sobrenaturales. Esta manifestación la critican muchos racionalistas religiosos y no creyentes (ateos, agnósticos), pues la valoran como una actitud irracional, teniendo como punto de vista que no se debe creer en algo sin pruebas ni lógica. Sin embargo, aún algunos seres humanos veneran a los orishas, los imitan y conservan el legado cultural de sus antepasados. La santería es fruto del sincretismo entre yorubas y católicos, la cual se considera como pagana. Un santo católico y un orisha son vistos como manifestaciones diferentes de la misma entidad espiritual.
Por el río Níger... Los yorubas vivían en lo que se conoce hoy como Nigeria, a lo largo del río Níger. En un tiempo tuvieron una poderosa y compleja estructura organizada en una serie de reinos, de ellos el más importante era Benin, y este duró cerca de doce siglos. Se habla de la creación del mundo y de la participación de los orishas. De ahí que ellos son los emisarios de Olofi o Dios Omnipotente que gobierna las fuerzas de la naturaleza y los asuntos de la humanidad. Son reconocidos a través de sus diferentes números y colores, cada uno tiene sus comidas favoritas que las reciben en forma de ofrendas y regalos. Al igual que en otras religiones poseen un texto sagrado, la Regla de Ifá, que representa el pensamiento filosófico por excelencia. Por analogía con el catolicismo, es su Biblia. Sin embargo, ella no se encuentra en manuales ni libros, pues se transmite exclusivamente por vía oral. Sus creyentes deben cumplir lo que se denominan los 16 mandamientos o leyes de Ifá. Para ellos se deben mantener limpios los instrumentos sagrados y el templo. No se puede mentir ni hacer ritos desconocidos o engañar, tampoco llevar a las personas por vías falsas, ni pretender ser sabio. Es importante la humildad, repudian la falsedad y están en contra de romper tabúes. El respeto a los más débiles, a las leyes morales, al amigo, a los mayores, a las jerarquías y a los secretos son principios fundamentales.
Las deidades yorubas... Los orishas son varios y sus nombres son fáciles de reconocer por los hablantes de la lengua yoruba contemporánea del África occidental. También son focos de una iconografía pintoresca de objetos simbólicos. Orula se relaciona con la sabiduría y Argayú Sola con las entrañas de la tierra, este último es el padre de Changó: dios del fuego, el trueno, la guerra y los tambores. Por su parte siempre se cuenta para la cura de todas las enfermedades con Babalú Ayé. Se denomina al mundo de los espíritus y de los muertos espiritualizados con Eggun. El guardián de las puertas, los caminos y las encrucijadas es Eleguá. Obatalá es el orisha del cielo y de la tierra. Así como Oggún es el de la guerra, la forja y el hierro. El dueño del monte, las yerbas y la medicina es Osaín. Oshún tiene que ver con los ríos, los placeres y el amor, se identifica con la Virgen de la Caridad, Patrona de Cuba. Oyá es la dueña de las centellas, los vientos, las tempestades y guardiana de la puerta delantera del cementerio. Por su parte Yemayá es el orisha del mar.
Hacia el Mar Caribe... Durante el período colonial en Cuba, el desarrollo de la industria azucarera trajo esclavos de Nigeria hacia la Mayor de las Antillas a fines del siglo XVIII, los que superaron en número a los del Congo, aunque estos últimos arribaron desde el XVI. En esa región africana, un sacerdote recibía solamente el asentamiento de Obatalá. La subasta de los esclavos generó, en el mayor de los casos, la separación de las familias y amenazaba con la desintegración cultural de los grupos religiosos. De ahí que los yorubas comenzaron a “recibir” varias deidades, buscando la manera de perpetuar los linajes religiosos al permitir que un solo individuo fuese portador de varios orishas. Mediante la fe se conservaron los cantos, los bailes, los tambores, las relaciones corporales y anímicas que aún se perciben en Cuba; donde los pueblos africanos reprodujeron los sistemas de ciudades-estado y conservaron las estructuras de cabildo durante sus relaciones espirituales. Al tratar los amos esclavistas de imponer el catolicismo como establecía el mandato evangelizador desde el comienzo de la colonización española en América, se iniciaron los procesos de sincretismo y de transculturación. Una vez en la iglesia, los esclavos identificaban el aspecto de las imágenes que se le obligaba a adorar con las deidades de su propio culto. A Santa Bárbara, con una túnica carmín y el sostén de una espada, la asociaron con Changó, el guerrero dueño del trueno y los tambores que viste de rojo y posee un hacha doble o bi-petaloide (oché). También veneraban a la Virgen de Regla, patrona del pueblo que lleva su nombre frente a la bahía de La Habana, y que viste de azul, pero la identificaban con Yemayá, la dueña del mar. De esta manera se funde casi todo el panteón yoruba con la unión de los elementos religiosos de lo africano y lo español. Así se inicia una religión como acto o representación explícita por la cual el hombre cree demostrar su reconocimiento de la existencia de varios dioses que tienen poder sobre su destino, a quien obedecen, sirven y honran. Es también ese sentimiento y expresión de amor, miedo o pavor hacia un poder sobrehumano y todopoderoso, ya sea por la manifestación de creencia, por la realización de ritos, ceremonias o por la conducta de la propia vida. A través de ella existe un sistema de fe y culto, el cual puede ser psicosocial. Etimológicamente este vocablo proviene de “religare”, para algunos sería un intento del ser humano por ligar al mundo consigo mismo o con su Dios. Llegó la santería... Para María Teresa Linares, musicóloga y estudiosa del tema, la relación sincrética entre diversas culturas que, durante el período colonial, llegaron a configurar “lo cubano”, fue dando origen al fenómeno de la santería. Según sus criterios “(...) aparece como el resultado de la integración y continuidad cultural de elementos étnicos y religiosos de los participantes africanos y españoles, ocurrido en el proceso de definición de la nacionalidad cubana. En la santería sobreviven cultos a los orishas o divinidades de origen africano, principalmente yoruba, bajo el culto a las imágenes de santos católicos.” Ella afirma que “la santería no es una religión oficial ni tiene una organización basada en una jerarquía superior --como los obispos y el papa católicos--. Es una religión personal, privada, que se desenvuelve en el ámbito estrecho de una pequeña colectividad de creyentes y personas allegadas, que ofician en una casa particular, a la vez vivienda y casa-templo (ilé-ocha).”
Desde adentro… En uno de sus apuntes sobre las relaciones entre la Religión y el Estado, el Dr. Jorge Ramírez Calzadilla, del departamento de Estudios Sociorreligiosos (DESR) del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS), afirma que: “En la evolución histórica de Cuba se advierten tres etapas principales, en cada una de las cuales son distinguibles diferentes modelos político sociales, formas de ejercicio del poder y niveles de soberanía. El campo religioso fue modificándose, tanto en su composición de formas religiosas concretas como en los modos de relaciones con la sociedad y con el Estado.” Para él: “La libertad religiosa ha sido interpretada y aplicada de maneras muy diversas. Un examen de esta naturaleza debe incluir el aspecto histórico y, aunque preferencie el análisis politológico, tiene que realizarse en una perspectiva multidisciplinaria atendiendo las problemáticas sociológicas y antropológicas que exige una comprensión del fenómeno religioso.” Teniendo como referencia los años 90, para el Dr. Calzadilla: “ (…) en condiciones de crisis económica que ha afectado otros aspectos de la sociedad, se verifica un reactivamiento religioso que ha situado a la religión en mayor capacidad de intervenir en la vida social y ha ampliado el espacio social de las organizaciones religiosas, tanto las cristianas como las de origen africano y espiritistas, al tiempo que aumenta en intensidad la religiosidad popular. Este incremento religioso no tiene necesariamente una lectura política como algunos análisis desde una opción ideológica oposicionista que han pretendido presentar.” Sobre la oficialidad de las religiones de origen africano, el Licenciado Antonio Castañeda Márquez, presidente de la Asociación Cultural Yoruba de Cuba expresó en una entrevista concedida en su sede que: “Ellas se legalizan de acuerdo con la hegemonía y el potencial que tengan. En Cuba no puede estar reconocida oficialmente porque en el país existe un gobierno laico, pero si buscas los datos de la Academia de Ciencias, cerca del 15% de los habitantes son ateos y el resto religioso. Si ese 85% lo llevas a escala de 100%; entonces de ellos, alrededor del 70%, son creyentes en esta religión cubana de origen africano.” El principal representante de esta institución cultural dijo: “Antes de la apertura religiosa existían quienes negaban su fe para poder ser diputado o del Partido; hoy día no se necesita eso, la gente puede ser militante y ser religioso.” Sobre la existencia de algunos farsantes que tienen casas-templos acotó: “Todos los religiosos viejos de este país, los que se respetan, trabajaron en su vida. Ahora dicen por ahí que ‘el Santo no quiere que él trabaje’, ¿cómo va a existir letra de esa índole cuando los esclavos en siglos anteriores tenían esas prácticas y sin embargo laboraban día y noche?” La santería en algunos lugares se ha convertido en un negocio, al respecto argumentó Castañeda: “Eso está primando ahora, no solamente en Cuba, sino en cualquier lugar donde se introduzca. Hay quienes cobran más de la cuenta por las consultas y hacen de esto un medio de vida (…) Apartando las necesidades que hay en el país, hoy estamos luchando contra esas corrientes. “Los principios yorubas son muy cercanos a los de la Revolución Cubana -precisó-: viene de raíces pobres, existe la ayuda entre hermanos, la solidaridad y tiene por base el amor; sin embargo ella no se relaciona solamente con la santería, pues posee un amplio espectro cultural desde la música, los bailes hasta la pintura.” La Asociación Cultural Yoruba tiene sus raíces desde 1976. Luego se legaliza el 17 de diciembre de 1998 y en el 2002 abrieron su sede en el municipio de Habana Vieja, sita en Prado No. 615, entre Monte y Dragones. Ella posee actualmente cerca de seis mil afiliados.
Visiones críticas... El Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, acogió las opiniones del profesor de antropología y estudios afronorteamericanos de la Universidad de Harvard, James L. Matory. Él indicó en sus presupuestos teóricos que el análisis de las religiones de los inmigrantes, de los colonizados, alienados u oprimidos abre una puerta a considerar las condiciones políticas o de clase de su textualización y canonización. Agregó que “(...) todas las tradiciones religiosas, y en concreto las escritas, ubican a los practicantes contemporáneos en un diálogo con las luchas de facción del pasado”. Lisa Maya Knauer, de la Universidad de New York, afirmó que las celebraciones a los santos suelen ser “zonas de encuentros culturales entre los cubanos de las diversas oleadas migratorias de la diáspora, entre habaneros y turistas.” Comentó sobre su visita por vez primera a Cuba: “El carácter alterno de la afrocubanidad estaba enormemente mediado, se encontraba atrapado en la nueva economía del dólar”. Para el mundo... La santería es producto de un proceso de largos años. El comercio, con su perspectiva de aunar fondos, no podrá apagar la tradición que se vive hoy desde la visión afrocubana. En su mundo de ideas existen leyendas acerca de la vida de los dioses, los cuales van a fundamentar las acciones divinas y también las humanas. De esta forma se observa el comportamiento psicológico y social del adepto, quien considera al ser sobrenatural como un miembro familiar y como tal, lo trata, en una relación igualitaria hombre-dios. Como mi amiga, otros seguirán asistiendo a las consultas con los santeros, porque el hombre genérico, envuelto en sus quehaceres diarios, siempre buscará la verdad, querrá modificar su futuro o influir en otros seres humanos. Para lograrlo se refugiará siempre en su creencia. Sin embargo, ella no puede circunscribirse a lo que revela en sus manifestaciones más conocidas como ‘tirar los caracoles’o ‘hacerse santo’. Se debe ver también con una perspectiva cultural que es, en definitiva, lo que la hace perenne en la historia.
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