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Se muestran los artículos pertenecientes al tema José Martí.
Martí y el tiempo, su huella en Ecuador. Texto y Foto: Dayana Litz José Martí en el siglo XIX se admiraba al llegar a la estatua de Bolívar en Caracas. En aquel entonces en “Tres Héroes”, de La Edad de Oro, narró: “Cuentan que un viajero llegó un día a Caracas al anochecer, y sin sacudirse el polvo del camino, no preguntó dónde se comía ni se dormía, sino cómo se iba adonde estaba la estatua de Bolívar”. Varias generaciones han trascendido después de aquellos años. Y entonces, la misma impresión del viajero que “lloraba frente a la estatua, que parecía que se movía, como un padre cuando se le acerca un hijo”, la tuve en Ecuador al acercarme al monumento de José Martí. Esta efigie se encuentra en Quito, capital del Ecuador. Y se erige entre las montañas del pleno corazón de los Andes, en la intercepción de las calles Mariana de Jesús y América. La huella del Héroe Nacional de Cuba no se borra y está más presente que nunca en el Cono Sur, cuando gobiernos de izquierda poco a poco inundan el contexto político de Latinoamérica. Por tanto, la integración de nuestros pueblos no es un sueño lejano y será, como predijo, desde el Río Bravo hasta la Patagonia. Martí, el amor y el verso... Desde pequeña me ha gustado leer a José Martí... en sus versos se esconde la magia del arroyo, de las rosas, del viento... Se vislumbra a una Patria Libre, a una América que reclama por su despertar. Martí es amor, es poesía... es Cuba y América. Este es uno de los poemas más románticos de Martí: XIX - POR TUS OJOS ENCENDIDOS... Por tus ojos encendidos Y lo mal puesto de un broche. Pensé que estuviste anoche Jugando a juegos prohibidos. Te odié por vil y alevosa: Te odié con odio de muerte: Náusea me daba de verte Tan villana y tan hermosa. Y por la esquela que vi Sin saber cómo ni cuándo. Sé que estuviste llorando Toda la noche por mí. Martí... Durante su exilio en EE.UU. se dedicó al periodismo y fundó el Partido Revolucionario Cubano en 1892. Como escritor fue el precursor del modernismo latinoamericano, representado en numerosas obras entre las que se destacan, «Ismaelillo» 1882, «Versos sencillos»1891 y «Versos libres» en 1892. Murió en combate en 1895 durante su lucha contra las tropas españolas en Dos Ríos, actual provincia de Granma, en el oriente cubano. Continúa…XLIII - MUCHO SEÑORA DARÍA...José Martí Mucho, señora, daría Por tender sobre tu espalda Tu cabellera bravía, Tu cabellera de gualda: Despacio la tendería, Callado la besaría. Por sobre la oreja fina Baja lujoso el cabello, Los mismo que una cortina Que se levanta hacia el cuello. La oreja es obra divina De porcelana de China. Mucho, señora, te diera Por desenredar el nudo De tu roja cabellera Sobre tu cuello desnudo: Muy despacio la esparciera, Hilo por hilo la abriera. EN TI PENSABA...José Martí En ti pensaba, en tus cabellos que el mundo de la sombra envidiaría, y puse un punto de mi vida en ellos y quise yo soñar que tú eras mía.Ando yo por la tierra con los ojos alzados -¡oh, mi afán!- a tanta altura que en ira altiva o míseros sonrojos encendiólos la humana criatura.Vivir: -Saber morir; así me aqueja este infausto buscar, este bien fiero, y todo el Ser en mi alma se refleja, y buscando sin fe, de fe me muero. Príncipe enano José Martí Para un príncipe enano !Venga mi caballero Se hace esta fiesta. Por esta senda! Tiene guedejas rubias, !Entrese mi tirano Blandas guedejas; Por esta cueva! Por sobre el hombro blanco Tal es, cuando a mis ojos Luengas le cuelgan. Su imagen llega, Sus dos ojos parecen Cual si en lóbrego antro Estrellas negras: Pálida estrella !Vuelan, brillan, palpitan, Con fulgores de ópalo Relampaguean! Todo vistiera. El para mí es corona, A su paso la sombra Almohada, espuela. Matices muestra, Mi mano, que así embrida Como al sol que las hiere Potros y hienas, Las nubes negras. Va, mansa y obediente, !Heme ya , puesto en armas, Donde él la lleva. En la pelea! Si el ceño frunce, temo; Quiere el príncipe enano Si se me queja,- Que a luchar vuelva: Cual de mujer, mi rostro !El para mí es corona, Nieve se trueca: Almohada, espuela! Su sangre, pues, anima Y como el sol, quebrando Mis flacas venas: Las nubes negras, !Con su gozo mi sangre En banda de colores Se hincha, o se seca! La sombra trueca,- Para un príncipe enano El, al tocarla, borda Se hace esta fiesta. En la onda espesa, Mi banda de batalla !Entrese mi tirano Roja y violeta. Por esta cueva! ¿Con que mi dueño quiere !Déjeme que la vida Que a vivir vuelva? A él, a él le ofrezca! !Venga mi caballero Para un príncipe enano Por esta senda! Se hace esta fiesta.Copa con alas José Martí Una copa con alas: quién la ha visto antes que yo? Yo ayer la vi. Subía con lenta majestad, como quien vierte óleo sagrado: y a sus bordes dulces mis regalados labios apretaba:? Ni una gota siquiera, ni una gota del bálsamo perdí que hubo en tu beso! Tu cabeza de negra cabellera ?Te acuerdas?? con mi mano requería, porque de mí tus labios generosos no se apartaran. ?Blanda como el beso que a ti me transfundía, era la suave atmósfera en redor: La vida entera sentí que a mí abrazándote, abrazaba! Perdí el mundo de vista, y sus ruidos y su envidiosa y bárbara batalla! Una copa en los aires ascendía y yo, en brazos no vistos reclinado tras ella, asido de sus dulces bordes: Por el espacio azul me remontaba! Oh amor, oh inmenso, oh acabado artista: en rueda o riel funde el herrero el hierro: una flor o mujer o águila o ángel en oro o plata el joyador cincela: Tú sólo, sólo tú, sabes el modo de reducir el Universo a un beso!
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